sábado, 6 de junio de 2009

Me tienes que perdonar

Ayer te llamé sin querer
y quedamos por hacer algo.
Todo vino por casualidad.

Tu dices que la vida es eso,
lo aleatorio...lo casual.
Te pido perdón si te molesto.

Sin darme cuenta me acerqué
y sin pensar ni saber te besé.
Todo surgió, así, sin más.

Tu no crees en el destino.
Todo surge espontaneamente,
como el mundo y la vida.

Te diré un secreto: yo lo sabía...

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